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Mostrando entradas de 2016
Capítulo 3 Lucía, Obsesiva del Pene


Lucía seguía encerrada en el psiquiátrico sin posibilidad de escapar, habían probado de todo para desintoxicarla de los penes, pero su obsesión llegaba a unos límites de la mente incomprendidos.
Los médicos habían optado por darle un consolador para calmar su ansiedad. La habían trasladado al sótano, al pabellón de alta seguridad. No tenían ni idea de lo que podía ser capaz por chupar un pene.
Encerrada entre cuatro paredes y sin ventanas, Lucia disfrutaba chupando el consolador como si fuera una piruleta. Ella era feliz con aquel aparato sustitutivo del miembro viril pero le faltaba algo que un juguete de goma jamás podría sustituir, el olor a polla.
Tumbada en su cama miraba embelesada el consolador hasta que un aroma que conocía muy bien la hipnotizó, el sabor más rico del universo, la polla. Se levantó de la cama y a cuatro patas como un perro anduvo por el suelo hasta llegar a la puerta de su celda. Olfateó la ranura y captó aquel olor tan caracter…
Santísima Trinidad

Caminaba perdida por los callejones apestados del barrio chino de Barcelona, iba descalza con las medias rotas y el labio ensangrentado. Trini era puta, se ganaba la vida chupando pollas asquerosas y miserables. Esa noche fue su último día en la tierra. Había salido a trabajar por las esquinas del barrio, buscando a fulanos con ganas de sexo o una mamada. Era la historia de siempre, diez pavos a cambio de que se la metieran en mitad de la calle o por chupar una polla con olor a sudor y a orina.

Aquella noche, una patrulla de mossos 
d´esquadre la pararon y le pidieron la documentación. Les enseñó su identidad pero los agentes sin alegar nada la detuvieron en contra de su voluntad y la llevaron a comisaria. No por ejercer de puta, si no por puta. Tenían ganas de follar y que mejor, utilizar a la escoria marginada de la sociedad y así aprovecharse de su mala situación.

La desnudaron entera y ataron sus muñecas con esposas a la espalda. Trini estaba acostumbrada a las vejac…
LA RATERA DE LA BOLA 8

Verónica Montoya era una joven sin estudios criada en el Charco la Pava de Sevilla, toda una vida vendiendo bragas con su familia en el mercadillo. Hasta que se permitió soñar con una vida mejor. La única manera de conseguirlo era delinquiendo, solo conocía ese camino y el más fácil encontrar su propósito.
La joven mestiza tenía dos puntos a su favor, la belleza gitana con cuerpo exuberante y las horas muertas en los salones de juego recreativos. De pequeña se pasaba parte del tiempo con sus primos los tostaitos jugando al billar y se convirtió en toda una profesional. Dejó la vida del mercadillo y se fue a vivir a Barcelona a casa de una prima hermana. Se instaló en el barrio la Mina, una barriada muy conocida por su cultura gitana. Vero tenía muy claro hasta donde quería llegar.
Un año después…
Actualmente, vive en una bonita casa en Ibiza a dos pasos de la playa. A base de robar a los demás se había creado un imperio, todo gracias a la bola ocho, la reina del jueg…
LA ORGÍA DE MOSCAS EN UN COÑO HÚMEDO

Paqui y Paco eran dos moscas fumetas, adictas  a las colillas de los baños de las gasolineras. Una noche tras estar chupando ceniza, volaron muy colocadas hasta el surtidor de gasoil. Allí se encontraban, "Las patitas de la Anarquía", un club de moteros de moscas muy perversas.

El matrimonio mosquil, Paqui y Paco, se reunieron con ellos para emborracharse de alcohol negro. Bebieron de un charquito todos juntos, iban muy colocados y excitados. Empezaron a frotarse las patitas para iniciar la danza de apareamiento entre ellos, pero solo había una cosa en el mundo que les gustaba más que el sexo, la moñiga.

Catulo, una de las "patitas de la Anarquía", no tenía pareja mosca, salió a dar una vuelta mientras sus amigas copulaban. Sobrevolando la gasolinera, vio las puertas de una furgoneta abierta. Dentro, había una puta con el culo en pompa y con las bragas bajadas. Se fijo en su gran ano con olor a moñiga y para postre tenía el coño…
LA VERDADERA HISTORIA DE LA COLITA DE LOLA

Lola es una mujer soltera aburrida del sexo convencional. Siempre era lo mismo, abrirse de patas y dejar al tío empujar. Necesitaba nuevas emociones y se había comprado un libro titulado "Como gozar sin hombres".

Había leído el libro dos veces sin dar crédito a las cosas que leía. Decidió dar el primer paso y comprar una colita en una tienda virtual erótica. Aquel juguete llegó, era de pelo de zorro y muy suave al tacto. Las instrucciones estaban claras, había que meterla por el ano. Cayó en la cuenta de que no había comprado lubricante, así que utilizó aceite virgen extra para lubricarlo. Con miedo metió la colita, había utilizado tanto aceite que resbaló sin ningún problema. Se sintió invadida pero a la vez le fue despertando zonas que no conocía.

Emocionada, desnuda y muy cachonda, salió al pasillo a mirarse en el espejo, parecía una gatita. Juguetona, movió el trasero bailando en círculos. Bamboleando el culo regresó a la cocina…
Rosario se fue al hoyo y olé




“Las familias deberían ser como los artículos de supermercados, poder devolverlos cuando salen defectuosos”

Todo empezó con una llamada inesperada en mitad de la noche…

Sevilla, Triana, tres de la madrugada.

Carmela dormía plácidamente boca arriba y espatarrada ocupando toda la cama. En mitad de la noche, el teléfono móvil sonó sin descanso hasta despertar a la sevillana. Con los ojos pegados por las lagañas y muerta de sueño descolgó. ―Dígame… ―Carmela hija, soy Paca―al no escuchar a su sobrina contestar gritó―¡Carmela! ―Sí…si, dígame…―pegó un vote en la cama por el chillido―¿quién es? ―¡Ojú! la madre que te parió, soy tu tía Paca, hija de mi vida. Es de día. ―Tía, haber si te entra en la mollera que tenemos diferencia horaria, aquí en España son las tres de la madrugada―Carmela se espabiló con un humor de perros. ―Perdona hija, nunca me acuerdo que Nueva Orleans está muy lejos. ―¿Lejos?, nos separa un océano. Y ahora dime, para que me has llamado―resopló, quería vo…
EL TÁLAMO DE UNA MENTE CREATIVA



La creatividad está asociada, en algunos casos, al mayor riesgo de padecer enfermedades mentales como depresión o trastorno bipolar.
Artza era un hombre muy creativo, demasiada información sin filtrar en el tálamo, zona del cerebro central. Los estudios psicológicos apuntan a un estado de locura permanente, donde tu realidad puede llegar a ser una novela de Tim Burton.
Encerrado en su celda de alta seguridad, en un manicomio de las tierras del norte del País Vasco, Artza se tatuaba con un punzón el brazo, intentaba dibujarse a su novia cadáver. Un poeta del inframundo de la literatura más oscura, demencial y un sádico a la crítica social, así era Artza, el puto amo de la narrativa. El más creativo en su género vomitivo.
Nueve meses antes…
Artza se encontraba con su cuadrilla planeando su próximo proyecto que daría un gran pelotazo en el mundo de las letras, Anhedonia Psicozine, un lugar para la voz del pueblo, sin tabúes, sin restricciones, donde puedes ser …
LA SOMBRA DE LA PERVERSIÓN



Había llegado el gran día para Laura, iba a ir a l´Embruix hacerse su primer tatuaje. Llevaba esperando a cobrar su primera paga, para poder hacer su sueño realidad de marcar su piel con tinta negra.

Su amiga Ángela lo acompañó para darle ánimos y seguridad, caminaban por la calle de la Boquería de Barcelona sin prisas, Laura estaba un poco nerviosa. Pasaron por delante del Camello, una gran tienda de segunda mano. Pararon un segundo para comprar Maria de la buena. Todos sabían que el dueño la vendía a buen precio.

Todavía faltaba media hora para la cita concertada, así que se liaron un peta y se lo fumaron delante de la tienda. Los nervios desaparecieron, estaba preparada para hacerse el tatuaje. La chica de recepción la acompañó a una sala para que esperara al tatuador. Entró un hombre que no era el chico con el que había hablado. Laura se puso nerviosa, ella quería a Vicente, con él había hablado del diseño y esperaba impaciente el dibujo.

―Buenas tardes Laur…